El Taller Experimental de la Gráfica de La Habana después de la media rueda


Cincuenta y cinco años median desde la fundación del Taller Experimental de la Gráfica de La Habana (TEGH) el 30 de julio de 1962 hasta nuestros días. Después de más de medio siglo el Taller de la Gráfica, otrora conocido popularmente como “el taller de la plaza”, ha vuelto a expandirse por los alrededores de la Catedral para celebrar su reciente aniversario. 

En esta ocasión la propuesta es la exposición “Canto y Llanto de la Gloria”, nombre que constituye un declarado homenaje a la cantautora cubana Sara González (1951-2012), así como a los años de trabajo ininterrumpido de la institución.

La muestra reúne cuatro exposiciones en paralelo: “Canto y Llanto de la Gloria”, “Haciendo camino largo”, “SinFines de la estampa” y “Los hitos no hacen frontera” ubicadas en la Casa del Marqués de Arcos y la sala transitoria de la Casa de la Poesía, el Palacio de Lombillo, el Museo de Arte Colonial y el propio TEGH respectivamente.  Las instituciones donde se exhiben las obras fueron seleccionadas por el estrecho vínculo que han mantenido con el Taller de la Gráfica desde sus orígenes; tal como sucede con la Casa del Marqués de Arcos, lugar donde se erigió en 1962 este centro, o por la cercanía con su emplazamiento, condición que los ha convertido en testigos de la evolución del grabado en Cuba.

El interés de los curadores Alexis García y Susana García Pino, según declaran, no fue mostrar una historiografía pormenorizada de la tradición gráfica cubana y de las producciones realizadas en torno al TEGH o caracterizar el trabajo individual de cada uno de los artistas representados, su propósito fue festejar el 55 aniversario y en función de ello fue pensada la distribución de las piezas en los espacios. Más de 200 obras de 190 artistas representan distintas técnicas de grabado y soportes como muestra del trabajo del taller desde su fundación.

“Canto y Llanto de la Gloria”

El rescate de los orígenes del TEGH fue la premisa de los curadores al seleccionar las obras que conforman esta exhibición. Su objetivo fundamental fue realizar un viaje a la semilla, a los cimientos primigenios de este centro de experimentación, al espacio genésico, un recorrido que nos acerca a los principales artistas fundadores e importantes exponentes del grabado en Cuba durante la década de los 60 y 70, tales como el chileno José Venturelli, Armando Posse, Antonia Eiriz, Isavel Gimeno, Umberto Peña, etc. Junto a los grabados también encontramos en los salones de la Casa del Marqués de Arcos cinco piedras litográficas que pertenecieron a uno de los más importantes pintores cubanos: Víctor Manuel García.

Casa del Marqués de Arcos

“Haciendo camino largo”

Un gran cúmulo de artistas, más de cien, algunos de renombre en la tradición del grabado en Cuba, otros en las artes visuales de manera general, y que incursionaron en el grabado con menor frecuencia, exponen en los salones del Palacio de Lombillo: Zayda del Río, Alexis Leyva Machado (Kcho), Eduardo Roca Salazar (Choco), Alberto Lescay, Ernesto García Peña, Eduardo Abela, Rigoberto Mena, Rocio García, Sandra Ramos, entre otros.

Palacio de Lombillo

“SinFines de la estampa”

En la sala transitoria del Museo de Arte Colonial se muestra una visión panorámica y abarcadora de la gráfica cubana. La experimentación que caracteriza al TEGH se evidencia en la utilización de técnicas combinadas y la multiplicidad de soportes para estampar el grabado; que abarca desde la simple cartulina, los periódicos, los libros artes, las revistas, el metal, hasta el papel comestible utilizado en el pastel de celebración bajo el título “Hay que comérselo”, del artista Alejandro Alexis García Núñez.

Museo de Arte Colonial

“Los hitos no hacen frontera”

Por su parte el TEGH alberga en su sala expositiva las obras de especialistas y directores del taller a través de los años, así como de doce Premios Nacionales de Artes Plásticas.

Luego de haber desenpolvado los archivos del Taller de la Gráfica y sus colaboradores, “Canto y Llanto de la Gloria” ha devenido la mayor muestra retrospectiva de la tradición gráfica cubana hasta la fecha, expuesta hasta el 23 de agosto en el TEGH  y el Complejo Catedral (Casa del Marqués de Arcos, Palacio de Lombillo y  Museo de Arte Colonial). El TEGH ha pasado la media rueda, ahora “se proyecta a preservar una tradición gráfica y sus renovadas opciones de lenguajes, sin abandonar o desmerecer las tradiciones técnicas”, según las palabras curatoriales. Su legado muestra el camino abierto para la formación y promoción de nuevas generaciones de grabadores.

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