Buscar un nombre entre las anónimas generaciones de arquitectos de la Revolución, resulta en extremo difícil. El de José Antonio Choy es uno de los pocos que aparecen en estos tiempos silenciosos, y aunque no lo considera un logro personal, ha valido para que su criterio sea escuchado con atención en más de un círculo. Considerando por demás, una trayectoria que recorre casi todos los caminos de este campo, AMANO intenta vislumbrar, desde su experiencia, algunas de las potencialidades y desavenencias de la arquitectura cubana actual.

arquitectura cubana

Entre las muchas marcas que distinguen la etapa revolucionaria está la pérdida de lo que se podría llamar arquitectura de autor, en un intento por borrar el elitismo que, supuestamente, laceraba la profesión. Qué repercusión tuvo esto en las obras que hoy exhiben las ciudades cubanas.

“Cuba siempre se distinguió dentro del panorama latinoamericano por una arquitectura con voz propia, que tenía tanto protagonismo en la cultura nacional como las artes plásticas o la música. Este desarrollo que venía desde la colonia, y del que resultaron joyas como La Habana, no fue una mera importación de la metrópoli; sintetiza la simbiosis y el sincretismo, por eso en sus formas está el nacimiento de ese espíritu nacional.”

“La Revolución en los inicios continúa ese proceso. En la década del 60 hay una nueva etapa de esplendor; muchos arquitectos emigran pero quedan otros que se ponen a disposición del nuevo comitente: la sociedad. Y desde este principio se hacen muchas obras en balnearios públicos, el Pabellón Cuba, las Escuelas de Arte, la obra más conocida de este período, la CUJAE. Indiscutiblemente hay una serie de iconos en esta etapa que son continuidad de las precedentes.”

La puntilla

“Sin embargo, en los años 70, durante ese período que el fallecido Mario Coyula llamó el trinquenio amargo, la arquitectura sufre mucho. Es una etapa oscura, de poca creatividad, donde también desaparece la arquitectura de nombre. El nombre del arquitecto se disipa en el del constructor o de cualquier otro de los entes que participan en el proceso. Pero la arquitectura no es solo economía, clima, o construcción, es todo eso y mucho más. Perdimos su  trascendencia cultural, y ahora estamos tratando de recuperarla desde diferentes espacios, como la UNEAC, la sección de  la Sociedad de Arquitectura de la UNAICC, el Fondo Cubano Bienes Culturales, e instituciones como la Fundación Ludwing; pero vale decir que aún está en crisis, en un proceso de pérdida de sus valores.”

“Hay muchas cosas que intervienen: la legislación existente, por ejemplo, no permite a los arquitectos trabajar de forma independiente. No estamos luchando por el ejercicio privado de la profesión, sino por el ejercicio pleno e independiente de la profesión, como lo puede hacer un pintor o un músico. Entonces también estamos luchando porque a la arquitectura se le restituya su valor como arte.”

 

Escuelas de arte

“La fundación Ludwing hizo una exposición que se llamó Tiempo extra, donde más de diez grupos de arquitectura reflejaron su trabajo, y eso demuestra que a pesar de todo, hay voces jóvenes con voluntad de hacer, realizando una obra, muchas en el sector no estatal, con diseños magníficos que te asombran como Fábrica de Arte Cubano, el Litoral, Río Mar, H & M. Si las autoridades les dieran fuerza a esos grupos, los sacaran de las sombras, la arquitectura cubana pudiera superar esta situación de estancamiento. Decimos que no existe una arquitectura con nombre porque está silenciada, pero está ahí.”

1 Comment

  1. MIGUEL OAXACA
    6 June, 2016

    hola, estamos formando un colectivo de Arquitectos desde México, nos interesa contactar a Choy-León, vamos a Cuba en el mes de septiembre, podríamos platicar y ponernos de acuerdo para colaborar con proyectos. algún correo electronico para ponernos de acuerdo?

    gracias.

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