El nutrido quehacer de Bachs, en su mayoría asociado al ICAIC, contribuyó al renombre del diseño gráfico cubano de los primeros años de la Revolución. Sus creaciones, rebosantes de buen humor, agudas metáforas y coloridas ilustraciones se destacaron tanto por su eficacia comunicativa como por su valor pictórico
La obra de Eduardo Muñoz Bachs marcó el universo estilístico de numerosos diseñadores cubanos durante varias generaciones y hasta nuestros días, convirtiendo al artista en una de las referencias de la gráfica cubana de todos los tiempos.
Durante su carrera, Eduardo Muñoz Bachs realizó diseños para dibujos animados; ilustraciones para libros infantiles, entre otros proyectos, pero lo que mayor prestigio le valió fue su copiosa producción de carteles, a la cual nos acercamos hoy a modo de homenaje pues, en este 2016, se cumplen 15 años de su desaparición física.

Vampiros en la Habana
1985 – Vampiros en la Habana

Vitalidad y fantasía

Se dice que el impacto de la estética de Muñoz Bachs en la visualidad cubana radica en su estilo figurativo, de penetrante vitalidad, en su sentido del humor y en el uso de colores llamativos.

La distorsión que sufren las formas, en especial las humanas, intensifica la expresividad de sus dibujos.

Sara Vega, especialista de la Cinemateca de Cuba y autora del prólogo del libro Carteles cubanos de cine, homenaje a Muñoz Bachs explica una de las razones de la envergadura de esta impronta: “En un contexto local en el que la mayoría de los diseñadores abogaba por el uso de códigos gráficos complejos, a partir de elementos no figurativos, Muñoz Bachs afrontaba su trabajo con una aparente simplicidad que le ganó la aprobación inmediata del público e hizo que la autoría de sus carteles fuera reconocida con un solo golpe de vista”.

Controlese-doctor

La letra ilustrada

Cuando se hace referencia a la obra de Bachs, no es raro que se cite como elemento distintivo su manera tan característica de aplicar la tipografía, que a menudo trazaba él mismo.
Prolongación de su modo de ilustrar, las letras dibujadas de Bachs, simpáticas y desenfadadas, tienen algo de la gestualidad, de la fluidez y de la caprichosa singularidad cromática de la tipografía psicodélica.

1976-La-historia-del-fuego

“La tipografía dibujada es la otra forma de expresar el artista su empatía con la letra manuscrita. Después del dibujo, este es, sin dudas, el otro recurso expresivo con mayor pertinencia en su estilo cartelístico”.
Sin la gracia y la originalidad de los memorables diseños de Eduardo Muñoz Bachs, apreciados y premiados en numerosas ocasiones, a escala nacional e internacional, el ADN del diseño gráfico cubano no sería el mismo.

Sumergirse en el legado de este diseñador eterno es fundamental para la comprensión de nuestra herencia gráfica. Sin duda alguna, a quien asista regularmente al encuentro de sus predecesores y aprenda de ellos, no le fallará la inspiración.

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