Una propuesta arquitectónica que, sin muchas pretensiones, marca la diferencia y se integra de manera armónica con el resto de las soluciones de diseño del inmueble.

Es un hecho que cada visita a la Fábrica de Arte Cubano (FAC) devela siempre una sorpresa, una nueva exposición, espacio o galería; pues si algo ha caracterizado al proyecto, ha sido su contante renovación, mediante vanguardistas y atrevidos diseños. Es por ello que la institución, en colaboración con la empresa alemana de materiales de construcción Renailt y la Facultad de Arquitectura de La Habana, convocaron recientemente al Concurso Creative Space, en busca de soluciones que contribuyeran al enriquecimiento funcional y estético del inmueble. Por su originalidad, integración con el resto de las prácticas arquitectónicas, respeto por la estructura del edificio, simpleza y posible realización, resultó ganador la propuesta Las nubes de FAC, a cargo de Samuel Puente Fernández y Nguyen Rodríguez Barrera.

Los jóvenes arquitectos optaron por una alternativa que sin muchas pretensiones marcara la diferencia y a su vez se integrara de manera armónica con el resto de las soluciones de diseño del inmueble. Teniendo en cuenta el programa constructivo de los interiores de FAC, el cual «introduce al visitante a través de un sistema cavernoso de atmósferas y recorridos austeros y continuos, quebrados en puntuales momentos por las propuestas culturales de cada salón»;  Samuel y Nguyen repararon en cómo esta perspectiva se pierde al llegar a la Nave 3, que funciona principalmente como cinematógrafo. «La experiencia arquitectónica se apaga vertiginosamente una vez que el usuario se enfrenta a una atmósfera menos recreada y, fácilmente descubre el contenido del plano superior. El cual no es aprovechado según su capacidad y fuerza de proyección sobre el espacio.» En la actualidad, un grupo de telones negros niegan el techo y atentan contra la flexibilidad de un área multifuncional, donde no solo se proyectan películas sino que se escenifican obras de teatros, espectáculos danzarios o pasarelas.

A partir de esta observación, la nueva propuesta se basa en retirar los telones y colocar en su lugar un sistema modular de paneles con luz artificial, capaz de generar diferentes ambientes. La estructura resaltará la cubierta y aprovechará sus grandes huecos, en torno a los cuales se colocarán los paneles o nubes, que serán confeccionados con el material Stretch Ceiling Film: una película plástica de alta calidad, producida por la firma Renoilt y utilizada en interiores. Para el proceso de ejecución serán calculadas las dimensiones definitivas de los paneles, de modo que estos incidan en la mejora de la acústica. Además, la iluminación, que estará dispuesta en el interior de las nubes, será la principal responsable de proporcionar cambios atmosféricos que jueguen con el tipo de función que se desarrolle en la nave.

La inspiración nace, —según confiesa Samuel— por una parte, de una presentación del grupo de teatro sensorial argentino Fuerza Bruta, donde el espectáculo acontece sobre membranas plásticas transparentes, colocadas encima del público, y de la mística de los personajes del Circo del Sol, lograda, sobre todo, por la utilización de magníficos y coloridos maquillajes y vestuario. Las nubes de FAC pretende sintetizar esas ideas, combina la estructura del escenario de la puesta en escena de Fuerza Bruta, con el misticismo del circo canadiense. Pero en este caso, el aporte dramático, en lugar de actores, se alcanza a partir de las luces en constante cambio de intensidad y color. El resultado son paneles que como nubes producen cambios en la atmósfera. Es un ejercicio arquitectónico, una acción puramente gestual que, mediante el uso de elementos del diseño, permite a los visitantes vivir una nueva experiencia, un viaje sensorial por Fábrica de Arte Cubano.

No Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Previous Concurso de diseño: Stgo.Diseño 2017
Next Ver para creer