Revitalizar áreas industriales ha devenido punto esencial de recientes proyecciones urbanas. El Plan de Ordenamiento para La Habana contempla la recuperación de su patrimonio industrial como alternativa a su deterioro. Ejemplos son la sede del proyecto artístico-cultural Fábrica de Arte Cubano (FAC) y la cervecera Antiguo Almacén de la Madera y el Tabaco.
El inmueble ocupado por FAC funcionó como puesto de generación de energía eléctrica, taller de mantenimiento a tranvías, almacén de la fábrica de aceite El Cocinero y del Instituto Cubano de la Pesca.

“Cuando llegamos aquí, habían estructuras muy dañadas (en su mayoría tabiques divisorios); la sala Santiago Feliú era una cámara frigorífica y lo que estaba en buen estado, se limpió y se conservó”, cuenta Ernesto Jiménez García, especialista de Arquitectura y Diseño.

Comenta Jiménez que la intervención ha sido mínima, toda en base a estructuras ligeras fácilmente removibles sin afectar la esencia el edificio, concebido, en su diseño interior, como un gran escenario en constante transformación.
“X Alfonso quería un espacio para todas las artes reunidas y el trabajo fue lograrlo con materiales y recursos asequibles”, señala el especialista, quien agrega:
“Dispusimos las salas lo más aisladas posible. Así, cuando estuviera sucediendo algo en una, no afectara tanto a la otra, además eso se resuelve desde la programación”.

Exteriores de Fabrica De Arte (FAC), después
Exteriores de Fabrica De Arte (FAC), actual

Por otra parte, cuando se intervino en la conocida hoy como cervecera del Puerto, aún se podía apreciar la existencia de maquinarias en su interior, representantes del patrimonio industrial de las cuales heredó su nombre.
El único edificio aún en pie de los cuatro que integraban la terminal marítimo-portuaria Margarito Iglesias, guardaba Tabaco y madera, y fue asumido por especialistas del Dirección General de Proyectos de Arquitectura y Urbanismo de la Oficina del Historiador para su refuncionalización.
La diseñadora industrial Mónica Pestano Mendoza, parte del equipo,  explica: “los objetivos de la obra se concentraban en no modificar su morfología de nave industrial, conservar restos del equipamiento como parte del patrimonio, integrar las instalaciones del puerto en el tejido urbano y crear un espacio público de fácil acceso.
El lugar recrea un ambiente de mesón a partir del rústico mobiliario, mientras convive armónicamente con una tipología de almacén mediante recursos formales contemporáneos del uso de colores, texturas y formas.

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Interior de El Antiguo Almace´n de Madera y Tabaco, actual Fa´brica de Cerveza

Queríamos quedara al descubierto la antigua estructura metálica como parte de la ambientación y sirviera de soporte para la colocación de las luminarias, explicó Mónica Pestano.
En ambos casos, conservando la estructura formal de los espacios se readecuaron los locales para nuevas funciones, logrando así un trabajo de diseño valioso desde el punto de vista estético, una propuesta diferente para los visitantes y una funcionalidad que consigue insertarse orgánicamente en el contexto urbano.
Los especialistas llaman a entender a la ciudad como un organismo vivo en constante transformación y como tal, tratarla. La recuperación de sus espacios desutilizados son pasos claves de sustentabilidad. Para ello serán necesarios imaginación y voluntad.


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