Casa Pilar, ganas e ingenio


Tenía pensado hacer una cocina española en Cuba. Hay una mezcla de África y España. Así que la materialicé y supongo que funcionó

Desde que llegas llama la atención ese largo pasillo de paredes negras que resaltan por las singulares lámparas rojas que lo decoran y tenuemente lo iluminan. Se trata del restaurante Casa Pilar, especializado en comida española. Ya sabemos entonces de qué va el local pero, ¿qué nos espera visualmente al final de ese túnel con luz roja?

Sin duda lo poco predecible. Una extensa terraza se muestra ante nosotros, decorada con plantas ornamentales y jardines verticales que bordean gran parte del espacio, a modo de cerca perimetral. Ya aquí nos sentimos entonces en un restaurante, con mesas de diferentes dimensiones decoradas con flores naturales y sillas que de igual modo rompen con cualquier idea de uniformidad: lo mismo encuentras una butaca de mimbre que una silla Luis XVI. La decoración también la integran ventanas, largas puertas e incluso vitrales, montados todos al aire. Al fondo y a la izquierda se encuentra el bar, con una barra de madera barnizada sostenida por una base que recuerda las cajas de embalaje. Bar este quese comunica con el salón interior, otra zona del restaurante.

Casa-Pilar-23

Quizá sea ese uno de los espacios de mayor singularidad en Casa Pilar.  De las paredes, de color gris y naranja, cuelgan fotografías de Anielka Carmona tomadas en África, así como pinturas con motivos también africanos y religiosos. Hasta una piel de cebra –original–, forma parte de este decorado safari. La dueña del local, Pilar Fernández Vázquez de la Torre, en conversaciones con Amano comenta el porqué de esa elección: «La idea surge dado que, como tenía pensado hacer una cocina española en Cuba y la Isla es mayormente una mezcla de África y España, pues podría dar resultado. Así que la materialicé y supongo que funcionó».

Casa-Pilar-27

Si volvemos al área exterior, hay otro elemento, una escalera, que nos lleva a nuevo espacio del restaurante. Escalera que constituye una relectura de la clásica de madera, con placas de tablón como escalones, sostenidos por sencillas estructuras de metal y con un pasamanos también de metal, por un lado, y unos tensores de acero por el otro. Su diseño moderno, sobrio, informal… se ajusta perfectamente al lugar hacia donde nos dirige: otra terraza.

Diseñado para encuentros más informales, este espacio es mucho más libre en cuanto a decoración se refiere. También cuenta con un bar y los muebles van desde bancos de albañilería hasta sillas Bertoia con mesas de cristal o madera, ya sea cuadradas, redondas o rectangulares. Predominan aquí los colores blanco, negro y naranja.

Casa-Pilar-21

Pero hasta los baños de este lugar resultan sui géneris. Sus señales éticas las protagonizan dos obras del artista visual cubano Cuty Ragazzone (Gustavo Cesar Echevarría Estrada) y los lavamanos son cubos de aluminio sobre una base de madera. La historia de estossanitarioses tan singular como su diseño: «No son otra cosa que fruto de la necesidad. En el momento en que se hacía el local no encontraba yo en toda La Habana lavamanos que se ajustaran a lo que yo quería. Yo tenía esos cubos que se usan mayormente para hacer macetas o poner hielo… y entonces se me ocurrió lo que ahora ven».

No tiene este negocio un estilo definido ni desde el punto de vista decorativo ni constructivo, «todo ha sido así, buscando soluciones alternativas que nada tienen que ver con ir a una tienda y comprarlo todo». Ese resultado ecléctico es una de las grandes satisfacciones de su dueña, española residente en Cuba que decidió tomar parte de su casa para hacer un restaurante. Y resulta una de sus grandes satisfacciones porque todo, hasta el más técnico de los detalles, fue obra de su ingenio. Lo que sin duda es un reto, pues Casa Pilar constituye un gran proceso de remodelación y fabricación, ya que abarca lo que en la vivienda original comprendían sala, cocina y patio interior.

Casa-Pilar-10

«Aquí es un poco difícil lograr hacer algo que mantenga el concepto que tú quieres, pues tienes que conseguirlo con materiales limitados. En ese punto puede funcionar para un consumo personal, porque al final fueron tus soluciones y las entiendes, pero se hace complicado cuando tienes que venderle ese resultado visual a un cliente. No obstante, en mi caso estoy satisfecha porque a la necesidad se le juntó todo lo demás: las ganas y el ingenio», nos dijo Pilar. Resulta entonces esta casa un sueño hecho realidad, la utopía materializada de alguien que ama la cocina y el diseño interior.

3 Comments

  1. Maité
    8 December, 2016

    Excelente propuesta. Lo que no dicen donde queda localizado el restaurante.

  2. Caridad Paneke Gonzalez
    14 August, 2017

    Excelente diseño de casa me encanta mucho…….

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Previous Lámpara de mimbre hecha en casa
Next Concurso de diseño: Stgo.Diseño 2017